HACIA EL CERRO GIMIO:
Ruta para hacer a pie organizada con diversos tramos. Transcurre por distintos tipos de vegetación, principalmente de ribera, aunque no desmerece su riqueza paisajística o histórica desde lo alto de Cerro Gimio (panorámicas y restos de una atalaya romana).
Distancia: 7,5 km (ida y vuelta)
Duración: 2 horas 30 minutos
Descripción: Desde la entrada de Villarreal se cruza la carretera EX-208 y continúa por un camino ancho entre paredes de piedra que delimitan propiedades. El camino continúa hasta un desvío a la derecha (800 metros) en que iniciamos una senda bien marcada que recorre la ladera izquierda (umbría) del arroyo Malvecino durante cerca de 3 km de vegetación mediterránea variada con pendientes suaves y escasa dificultad, hasta llegar al puente de Abajo del arroyo, construido en madera.
Desde aquí hay 2 opciones para continuar: subir perpendicular al arroyo por una cuesta de acusada pendiente (500 metros) hasta la base del cerro. Desde aquí ascendemos hasta el mirador de Cerro Gimio (otros 500 metros) por una senda de escasa dificultad y pendiente mediana.
En el Cerro Gimio hay restos de una atalaya romana del periodo republicano. Desde la cima del montículo podemos observar el nido de un buitre negro en la espesura y disfrutar de las panorámicas del Salto del Gitano, río Tajo y los arroyos Barbaón y Malvecino. Es un buen lugar para contemplar el paisaje bravío de Monfragüe.
Por otro lado, podemos tomar la ruta que recorre la margen derecha del arroyo (casi un kilómetro de fácil y grato recorrido) Hay numerosas pasarelas de madera que facilitan el paseo por Malvecino, un lugar fresco y agradable con abundante vegetación de ribera. Aparecen algunos ejemplares sobresalientes de fresno, madroñera y cornicabra.
Aproximadamente en la mitad del tramo encontramos un nuevo puente de madera que cruza a la otra orilla del arroyo. Llega únicamente hasta allí, donde aparece un merendero con mesas rodeadas de frondosa vegetación de umbría. Para continuar el itinerario hay que cruzar de nuevo el puente y seguir por la margen izquierda.
Este último tramo acaba en el cruce que asciende a la izquierda, esta alternativa requiere menos esfuerzo para subir al Cerro Gimio. El trayecto tiene una suave subida de 1,5 kilómetros. Pero antes, recomendamos acercarnos hasta el puente de Piedra que está, a la derecha, escasos metros más adelante. El puente, elemental y rudimentario, es muy representativo de unas construcciones que antaño fueron vitales para salvar las invernadas; constituye una reliquia que rezuma sabor tradicional.
Regresamos a Villarreal por este último tramo y a la altura del puente de Piedra, nos dirigimos por la margen derecha del arroyo (solana) hasta cruzar una pequeña pasarela de madera, situada a unos 250 metros, que nos incorpora a un camino mucho más ancho. Seguimos por la derecha hasta el puente de Arriba del arroyo Malvecino (600 metros). El puente es de madera con pilares de pizarra, rodeado de alisos y fresnos. Es un lugar fresco con abundante sombra. El sitio invita a detenerse; cuando corre el arroyuelo, el sonido del agua y el de los pájaros, que se ocultan entres las ramas, alegra el paisaje. La subida hasta Villarreal (1,1 km) carece de dificultades.
Información perteneciente a: http://www.monfrague.com/rutas_parque.php
LA FAUNA:
-Desde lo alto del mirador, contemplaremos al fondo el Salto del Gítano, donde las grandes rapaces encuentran refugio al amparo del rio tajo que fluye por su base, antes de llegar a nuestro destino, habremos recorrido el camino acompañados de Jaras, brezos, cantuesos y ahulagas. Algun que otro madroño nos deleitara con sus frutos en la otoñada y antes de alcanzar la cima, un pequeño pinar nos anunciará que estamos casi al final de nuestro trayecto, algunos mamíferos como los ciervos y jabalíes habrán dejado sus huellas en la tierra arcillosa, junto a ellos los zorros, que tambien campean por estos lares en busca de alimento. Una vez llegado al mirador, las pequeñas aves que por aquí abundan, habrán advertido de nuestra presencia a sus congéneres, en lo mas alto del cerro, los buitres curiosearan en vuelo por encima de nuestras cabezas. Por último y si tenemos suerte, podemos divisar a las nutrias en aroyo malvecino, donde esta encuentra un refugio ideal para sacar adelante a su prole sin ser molestada.























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