EL MIRADOR DE LA PORTILLA:
-La Portilla del Tietar es la puerta de entrada Este al Parque Nacional de Monfragüe. En la Portilla podremos contemplar un enorme farallón cuarcítico donde se refugian amparados por este roquedo y por el rió Tietar que lo cruza, algunas especies representativas del Parque Nacional como el Buitre leonado y el Negro, así como también cobija en sus oquedades al Búho real, rapaz nocturna que en este mirador se hace protagonista en los atardeceres de de invierno. Su ulular nos encaminara por el sonido a intentar localizar su silueta en el cortado, en pocos minutos quizás disfrutemos de su presencia hasta que caiga la noche. Otra protagonista de la Portilla es la reina de las Aves, el Águila imperial que con un poco de suerte volara junto a los buitres leonados encima de nuestras cabezas, con pasadas esporádicas por delante del roquedo. El grandioso Buitre negro así como el Alimoche y la Cigüeña negra no tardaran en volar cerca de nosotros en la época de celo, desde la primavera hasta el comienzo del otoño, sus idas y venidas serán contempladas desde este lugar mágico para cualquier observador de la Naturaleza. Y para rematar, con un poco de suerte y con las primeras luces, las Garzas reales nos guiaran por sus ansias de probar bocado hasta la misma Nutria, que no pocas veces se ha dejado contemplar desde el mirador.
En el propio mirador hay instalado una caseta que nos permitira refugiarnos de los gélidos dias de invierno, desde aquí tambien disponemos de una imponente vista del Farallón y de los animales que se aprovechan de tan formidable roquedo para su subsistencia. Particularmente la visión es algo escasa y se nos limita la posibilidad de contemplar alguna otra especie del Parque, pero el buen lugar como digo para el refugio invernal, sus rachas de viento se mantienen casi de continuo en este lugar, así púes si queremos el resguado del chozo, nos ayudará a paliar las inclemencias del tiempo.
Esta es la vista exterior del refugio de madera y piedra, que por otra parte no desentona demasiado con el entorno y tiene una capacidad para varias personas, con un ventanal donde no perder detalle de lo que acontece en el roquedo.
Los pliegues en la roca se aprecian con claridad en este lugar, el río a su paso y las constantes modificaciones del terreno a lo largo de los siglos, han creado una espectacular visión de la deformación rocosa, que servirá por otra parte para que algunos animales encuentren un lugar perfecto para la cría.
PARADA OBLIGATORIA:
-Pero lo más importante para el observador en este lugar es la cantidad de especies distintas que alberga su entorno natural, una de ellas digna de admiración, el Águila imperial ibérica. Protagonista indiscutible desde hace unos años de tan fantástico lugar. Desde que hace unos años construyó el nido en un alcornoque cercano al cortado y sacó adelante una pollada, no han dejado de pasar curiosos y amantes de la ornitología en busca de sus blanquecinas marcas alares que la distinguen sin duda de alguna especie parecida como el Águila real. Y aunque cambio de plataforma para el nido, no ha dejado de visitarnos junto a los abundantes leonados, volando junto a ellos o posándose en lo mas alto de montículo rocoso, para deleite de todos. Cuando vamos en busca de la Imperial, es interesante fijarse en la dehesa cercana situada a derecha del roquedo de la Portilla, allí donde esta rapaz tiene la querencia establecida a primeras horas de la mañana, pasará unos momentos inmóvil hasta que alguien con buena visión la descubra o con sus prismáticos la descubra sobre alguno de los alcornoques o encinas, desperdigadas por tan emblemático monte, no obstante, no siempre será así, ni si quiera vendrá a visitarnos cuando nosotros lo pretendamos, pero sinceramente, si conseguimos disfrutar de ella, aunque sea unos instantes, será algo muy difícil de olvidar, estoy seguro.
Aguila Imperial
-Desde este lugar disfrutaremos del vuelo de una de las rapaces más abundantes del parque, el Buitre leonado, todo el perfil del roquedo estará marcado por pequeñas siluetas que serán identifícales en la distancia como carroñeros de color pardo claro, desde esta ubicación nos deleitaremos con sus picados hacia sus lugares de cría, o bien hacia los posaderos habituales, la mejor época desde luego para ello son los últimos días de invierno, que siendo el paso hacia la primavera nos dará la oportunidad de disfrutar de sus idas y venidas hacia el montículo rocoso con aporte de ramas para rehabilitar sus nidos de años anteriores. Una vez que la luz solar incide sobre la cuarcita, las corrientes de aire ayudadas por la evaporación del agua caliente del Tietar repercutirán en la salida de estos dominadores de los vientos y las corrientes de aire caliente, sus paseos por encima de nuestras cabezas son un espectáculo difícilmente olvidado, todo ello sin movernos del sitio y con los prismáticos, telescopios y equipos fotográficos bien instalados para inmortalizar esos exclusivos momentos, diversión asegurada para cualquier amante de la ornitología y la fauna en general, a parte de eso cualquier otra fecha del año será interesante para hacer parada obligada en este mirador infectado de leonados y otras interesantes especies, con un poco de suerte y paciencia disfrutaremos de una agradable jornada faunística, eso si, si queremos realizar trabajos fotográficos, recomendaría las mañanas, ya que el atardecer convierte la portilla en una zona de umbría, más propicia i para disfrutar de la salida del fantasmal Búho real.
Buitre leonado
-Sin duda otro de los protagonistas de la Portilla es el Buitre negro, la mayor de nuestras rapaces diurnas, un necrófago con una envergadura de casi tres metros, que nos deleitará con su vuelo grácil sobre el roquedo, sus alas mas cuadradas que la de sus vecinos los leonados, están perfectamente adaptadas para recorrer largas distancias por el parque. Suelen volar en solitario o en pareja, y es fácil que nos encontremos algún individuo posado en lo alto del montículo rocoso. Suele volar entre los leonados, aprovechando las corrientes térmicas como hacen estos para sus desplazamientos. Su tamaño mayor y el color pardo oscuro de su plumaje lo diferencian perfectamente del otro carroñero, es casi seguro que nadie se irá del mirador sin haber tenido la oportunidad de disfrutar de su presencia en la Portilla del Tiétar.
Buitre negro
La Cigüeña negra también esta presente en esta zona del Parque de Monfragüe, suele llegar a comienzos de la primavera para completar en este parque su ciclo reproductor y posteriormente marcharse una vez concluya el verano. A unos 100 metros del mirador principal y dirección al salto de Torrejón el Rubio, encontraremos otro mirador donde poder contemplar en directo la crianza de tan singular cigüeña, junto a ella otro protagonista del parque, el Alimoche, al igual que la negra tendremos la oportunidad de seguir las evoluciones para sacar adelante a sus pollos. Mientras tanto la Cigüeña negra dará algunas pasadas por delante del mirador principal e incluso con suerte se nos posará en frente y en algún saliente rocoso donde podamos contemplarla con tranquilidad. Una vez los jóvenes abandones el nido, no se alejaran demasiado de sus padres y será todo un espectáculo vivir junto a ellos sus primeros y torpes vuelos. Como digo un buen lugar para admirar a la Cigüeña salvaje
Cigüeña negra
A parte de las especies que ya hemos comentado, las garzas reales, milanos, gavilanes, y la esporádica pasada de la real, nos podrán sorprender en esta primera vista, junto a ellos no podemos olvidar a la Nutria, que con las primeras luces podrá aparecer por casualidad y sin previo aviso nadando en las orillas del Tiétar, alguna garza nos podrá ayudar en su localización ya que suelen volar junto a ella para intentar arrebatarle algún bocado a esta especialista de la pesca submarina. Y como podíamos olvidar al Búho real, verdadero protagonista de las noches de invierno, que con su ulular nos dará pistas para buscarlo en algún hueco del farallón esperando a que caiga la noche, sin duda para mi un lugar mágico donde en poder contemplar con facilidad con un poco de suerte las maravillas faunisticas del parque, casi sin movernos, espero que vuestra visita al mirador corroboré lo que os cuento en esta entrada dedicada a este mirador emblemático como es la Portilla del Tiétar.
Garza real
Nutria
Búho real
EL SIGUIENTE MIRADOR:
-Como decíamos anteriormente, este otro observatorio esta a unos cuantos metros del primero, algo mas grande que el primero, desde aquí tendremos la oportunidad de disfrutar de las idas y venidas de dos especies interesantes, la Cigüeña negra y el Alimoche, que como antes anunciábamos crían en esta parte del parque, amparados por el río, sacan sus polladas todos los años en el mismo lugar desde hace varios años, y son muchos los que con sus equipos fotográficos y de filmación de dan cita en este lugar para disfrutar de las interesantes vistas, en vivo y en directo, y lo mas importante sin interrumpir el ciclo reproductor de sus dos protagonistas, que acostumbrados al ajetreo de gente, ignoraran nuestra presencia para deleite de todos.
Nido de Alimoche y Cigüeña negra
PORTILLA DEL TIETAR







































3 comentarios:
Eres maravilloso, las imágenes son millones de equipos ya no se diga, felicitaciones.
Grande concentração!!! :) Belo leque de imagens com grande variedade visual e um trilho muito bem traçado... Abraços
Qué buenos lugares para relajarse un rato observando a todas estas aves...
Saludos.
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